No es necesario pagar la más costosa de las cremas faciales, ni tampoco recurrir al más prestigioso de los dermatólogos para tener una piel sana, limpia, luminosa y bella. Lo más importante es aprender a cuidar de ella adecuadamente:
- Sin excepción hay que limpiarla y/o lavarla diariamente en la noche y en la mañana con productos acordes a tu tipo de piel.
- Hidratarla diariamente.
- Usar bloqueador solar de buena calidad al menos 2 veces al día
- Hacer 10 minutos diarios de ejercicios faciales o yoga facial para conservar o fortalecer el tono muscular.
- Tomar al menos 2 litros de agua diarios, esto hace que las células de la piel se hidraten y por consiguiente se vea reflejada en la calidad de la piel.
- Hacerse una limpieza facial una vez al mes para ayudarle a renovar la piel.
- Usar gafas de sol cuando estés en lugares al aire libre sin importar si este o no soleado, ya que estas ayudan a disminuir la aparición de líneas de expresión alrededor de los ojos.




