Este método de tratamiento facial se trata de unos microcorrientes con muy baja frecuencia que ayuda a reeducar los músculos faciales y devolverles el tono perdido, es una herramienta potente y eficaz para ayudarnos a disminuir las líneas finas y arrugas, una interesante forma de frenar el envejecimiento.
Está comprobado que las propiedades de los microcorrientes funcionan perfectamente para la rehabilitación y regeneración muscular, esto ayudando a los médicos con resultados satisfactorios. Aunque esté acreditada por cientos de estudios médicos, su tecnología puede beneficiar y apoyar como una herramienta el antienvejecimiento, mejorando la textura de la piel, su apariencia y la reducción visual general de la apariencia de vejez.
A través de las microcorrientes faciales, esta es una forma segura, efectiva y sin ningún dolor, se restaura la piel, se estimulan los tejidos con pequeñas corrientes y así lograre conseguir procesos naturales en tu rostro, reafirmarlo y tonificarlo.
Esta acción repara la elasticidad de tu piel, contribuyendo positivamente a mejorar la circulación sanguínea y las fibras de colágeno, todo esto facilita la penetración de nutrientes, así como tener suavidad en el rostro. Este tratamiento consta de un mínimo de 10 sesiones, aunque lo más recomendable es una sesión de mantenimiento mensual.